Los mapas mentales o por qué no existen las verdades absolutas
A lo largo de nuestras vidas realizamos infinidad de mapas mentales, unas poderosas herramientas que nos ayudan a relacionarnos con el mundo. Gracias a ellos somos capaces de llegar al supermercado, de elegir la mejor manera de comportarnos en el trabajo o de reconocer a la persona con la que estamos hablando. Sin embargo somos unos pésimos cartógrafos. No hay ninguno que sea perfecto. ¿Quieres saber por qué y cuáles son sus implicaciones?
Caleidoscopio de realidades
La realidad, ese mundo que se extiende más allá de nuestros límites corporales, es un territorio comprendido sólo a medias por los seres humanos. Nuestros sentidos y nuestra interpretación que hacemos de ella alteran continuamente su significado. Un hecho que nos impide conocerla en su verdadera magnitud y, por lo tanto, afirmar que estamos en posesión de la verdad absoluta.
La ética como camino hacia la libertad
La filosofía ha hablado de la ética en todas sus épocas, debatiendo mucho sobre si ésta es inherente o no al ser humano. Mi opinión, después de haber visto a muchos clientes, es que nacemos con buen corazón pero, si no lo cultivamos correctamente, corremos el riesgo de marchitarlo.
Discriminar
Empezamos viviendo en pequeñas tribus y ahora lo hacemos en grandes ciudades de millones de habitantes con complicadas reglas de convivencia. Unas reglas que establecen, muchas veces según las modas, qué hay que valorar y qué es preferible despreciar.